-----------------------------f- EL SEMI-REVISIONISMO ESTÁ MUERTO. ~ DOCTRINA NACIONALSOCIALISTA

Difusión y estudio del Nacionalsocialismo. Formación doctrinaria de los simpatizantes.

jueves, 4 de mayo de 2017

EL SEMI-REVISIONISMO ESTÁ MUERTO.



Poniendo en contexto la afirmación de  David Cole:"El negacionismo está muerto".
Por Hadding Scott[1]
Copyright 2017 jan27.org

En 2016 escribí para las exposiciones críticas de CODOH acerca de las opiniones de dos hombres anteriormente prominentes en el revisionismo del Holocausto, David Irving y Mark Weber, que ahora abrazan lo que Robert Faurisson llama semi-revisionismo. Los semi-revisionistas esencialmente toman la postura de que el revisionismo del Holocausto terminó con el informe Leuchter en 1988. ¡El revisionismo irá hasta ahí y y no más lejos! Esto significa que cualquier acusación de asesinato de masas contra los alemanes no específicamente abordada en el Informe Leuchter, y no ya desechada por las autoridades judías sobre el Holocausto, es apoyada por los semi-revisionistas como verdadera. Los semi-revisionistas son “holocaustianos” salvo en los caso de los crematorios de Auschwitz y Majdanek.

Los semi-revisionistas aprovechan al máximo los lugares en los que ya no existen las alegadas cámaras de gas y por tanto no pueden ser examinadas. Lo más notable es que incluyen los campos de Aktion Reinhardt (Treblinka, Sobibor, Belzec), que David Irving llama "los verdaderos centros de matanza". A esto Irving añade los "bunkers" de Auschwitz, la llamada casa blanca y la casa roja, los cuales ni siquiera se conocen realmente.

Los semi-revisionistas también comparten las  acusaciones de fusilamiento en masa en el Frente Oriental, porque éstas tampoco pueden ser abordadas por el Informe Leuchter.

A esto, a David Cole le gusta agregar la acusación de que sólo 100 judíos fueron gaseados en 1943 en Natzweiler-Struthof, en una verdadera cámara de gas que, sin embargo, generalmente es reconocida como no construida para matar humanos.

El propósito de este artículo es mostrar que la posición semi-revisionista es indefendible y que los motivos para su adopción por David Irving, Mark Weber y David Cole son cuestionables.

David Irving inventa EL semi-revisionismo.

David Irving fue un historiador famoso en los años 60 y 70, pero nunca un especialista en el Holocausto. Es por casualidad que entró en el revisionismo del Holocausto. A través del  estudio documental encontró falta de pruebas respecto a que Hitler supiera algo acerca de cualquier programa de asesinato en masa de judíos. Partiendo de esa falta de pruebas, Irving concluyó que Hitler no sabía.

Irving también notó la falta de pruebas documentales en cuanto a que alguien más supiera acerca de los gases. No había mención de tales cosas ni en la vigilancia doméstica alemana (Stimmungsberichte) ni en la vigilancia británica de las comunicaciones entre los alemanes.

Al depositar su mayor confianza en los documentos contemporáneos, Irving no descartó enteramente los testimonios de la posguerra, como el testimonio de Erich von dem Bach-Zelewski de 1964, según el cual Himmler había emprendido la destrucción de los judíos europeos sin el conocimiento de Hitler (Irving, Hitler's War, 1977, pág. 858, citado por la corona durante el testimonio de Ernst Zündel en 1988). También hubo una declaración de Karl Wolff acerca de que sólo 70 hombres sabían sobre el gaseamiento de judíos.

Basándose en estas afirmaciones de la posguerra de que la destrucción de los judíos había ocurrido en secreto, incluso con Hitler en la oscuridad, Irving fue capaz de explicar la ausencia de documentación sin concluir simplemente que ningún judío fue gaseado.

En 1983 (en persona) y 1984 (por escrito), el profesor Robert Faurisson señaló a Irving que no era creíble que el asesinato sistemático de millones de judíos ocurriera sin el conocimiento de Hitler. También señaló que Karl Wolff realmente sólo quería decir que no más de 70 hombres podrían haber sabido sobre gases, ya que el propio Wolff no sabía de primera mano que la historia de gasificación era verdadera, habiendo oído hablar de ella desde la propaganda aliada. El propio Irving, según Faurisson, parecía inseguro.

Fue el informe experto de Fred Leuchter sobre las pruebas físicas en Auschwitz y Majdanek en 1988 que derrocó la confianza de David Irving en los llamados informes de testigos oculares y confesiones de posguerra, y lo convirtió en un "incrédulo" respecto a Auschwitz y un escéptico sobre la historia de la cámara de gas en general. Aunque nunca lo afirmó explícitamente, David Irving evidentemente había llegado a la conclusión de que el Holocausto en general era falso, utilizando las expresiones "los falsos seis millones" y "toda la mitología del Holocausto".

Aunque Irving dijo que al tomar esta posición se había unido a las filas de los condenados, su entusiasmo en ese momento era claro:
"¡Porque vamos a lograr, creo yo, una hazaña espectacular!" (David Irving, Toronto 1988, 34: 32-38)
Declaró la intención de duplicar los exámenes forenses que Fred Leuchter había hecho en nombre de Ernst Zündel y de hacerlos publicar por un importante editor:
"Y entonces, por supuesto, vendrá nuestro momento colectivo de alegría, porque va a tener que ser una gran reescritura de la historia." (David Irving, Toronto 1988, 38: 32-42)
Irving subestimó la oposición que encontraría. Era demasiado optimista al pensar que podía persuadir a un gran editor para que manejara una obra como la del Leuchter Report, y subestimó groseramente cuánto tiempo tomaría para que el debunking de Auschwitz se hiciera generalmente aceptado. En 1988 dijo:
"Si pensaba que los últimos 25 años de mi carrera en la escritura habían sido difíciles, es bastante claro para mí que los próximos 5 o 10 años van a ser probablemente los más difíciles que he tenido." (D. Irving, Toronto 1988 , 34: 52 - 35: 01)
Resultó peor de lo que esperaba. En vez de escribir un libro que desacredita a Auschwitz y hacerlo publicar por una editorial importante, Irving ahora tenía gran dificultad para encontrar un gran editor, incluso para las obras que eran despectivas de los principales nacionalsocialistas, como su obra sobre Goebbels: “Mente maestra del Tercer Reich” (1996). Esto se debió al estigma que el judaísmo organizado le había aplicado desde su debut como "incrédulo" en 1988. Durante su pleito por difamación contra Penguin Books y Deborah Lipstadt en 2000, Irving se quejó ampliamente del daño pecuniario que había sufrido. Una consecuencia de ser atacado como negador del Holocausto. A la luz de las declaradas intenciones de Irving en 1988, se ve que el problema que encontró David Irving fue mucho peor de lo que esperaba. Esta es al menos una explicación parcial de por qué David Irving comenzó su retiro.

En 2009, David Irving afirmaba nuevamente, sin más pruebas físicas de las que había tenido en 1988, que los judíos habían sido gaseados, pero no en los crematorios de Auschwitz que Fred Leuchter había examinado. Su argumento se basaba enteramente en trozos de papel.

Cuando escuché a David Irving hablar en 2009, su principal evidencia del asesinato en masa en los campamentos de Aktion Reinhardt (Treblinka, Sobibor, Belzec), que él llama "los verdaderos centros de matanza", era el “Telegrama Hoefle”. Este telegrama no dice nada sobre matar a nadie.

Irving afirma que los gases en la "casa blanca" de Auschwitz (que ya no existe) y en la "casa roja" se basan en la confesión de un ex vice-comandante de Auschwitz, Hans Aumeier.

A Irving también le gusta referirse a una denuncia de fusilamiento en masa cerca de Riga a finales de 1941. La evidencia de Irving consiste en una confesión del Generalmajor Walter Bruns y las notas de Himmler de una conversación telefónica con Reinhard Heydrich que incluyen la frase "keine liquidierung". Sin embargo esta frase bien podría tener un significado diferentes al de matar literalmente.

En el momento en que oía a Irving hablar, no sabía qué pensar de estas cosas, excepto que me di cuenta de que el telegrama de Hoefle y las notas de Himmler, extraídas de miles de documentos por su supuesto valor probatorio, no decían nada sobre matar a nadie. Es posible interpretar esos documentos de una manera que es consistente con el asesinato masivo de judíos, pero no lo demuestran. Más recientemente descubrí que las confesiones de Hans Aumeier y Walter Bruns fueron extraídas mediante tortura. Ninguno de estos documentos es realmente una buena evidencia para el asesinato masivo de judíos que Irving pretende demostrar, y él debe saberlo.

Parece que el engaño de Irving debe ser consciente, porque evita mencionar detalles que socavarían su tesis. Irving, por desgracia, omite decirle a sus audiencias que las confesiones de Walter Bruns y Hans Aumeier fueron extraídas mientras estaban prisioneros en la notoria Cage de Londres. Sobre la confesión de Aumeier, Irving escribió a Mark Weber en 1992:
“Fue detenido en el campo de prisioneros británico más brutal, la Cueva de Londres (el notorio teniente coronel A. Scotland) ... Su testimonio se vuelve más espeluznante con cada nueva versión. Al principio no hay gases, entonces 50, entonces 15,000 total. Fuerza bruta por los interrogadores tal vez”. [Citado en la transcripción del juicio de Irving-Lipstadt, 2 de febrero de 2000]
Irving también omite mencionar que la confesión de Bruns relata que los judíos hacían fila por más de un kilómetro pasivamente esperando su turno para ser fusilados. Por otra parte, mientras que en la confesión escrita atribuida a Bruns el aparece como un testigo ocular de la masacre, en Nuremberg su testimonio fue que él sólo había oído hablar de ella (G. Fleming, Hitler y la solución final, 1987, p.83). El origen y el contenido de estas confesiones indican que no son creíbles, e Irving lo sabe.

Se puede inferir que la magnitud y la duración imprevistas de la dificultad que enfrentó David Irving después de que comenzó públicamente a disputar el Holocausto, en lugar de cualquier consideración sincera de la evidencia, fue la razón de su retirada del revisionismo al semi-revisionismo. Además, David Irving mantiene su posición semi-revisionista con el engaño.

Mark Weber sigue el liderazgo de David Irving.

En 1979, Mark Weber, después de reunirse con el profesor Robert Faurisson, escribió un artículo para la revista National Vanguard en el que observa la falta de "pruebas sustantivas" para la historia de la cámara de gas y declara, basándose en la ausencia de tales pruebas, que Faurisson “Expone todo el fraude de las cámaras de gas". Para Mark Weber en 1979, Robert Faurisson ya había desmentido la historia de las cámaras de gas.

Mark Weber fue contratado por el Instituto de Revisión Histórica en 1988 cuando se le pidió que testificara por Ernst Zündel, con quien había estado manteniendo correspondencia durante varios años. Un elemento importante del testimonio de Weber fue sobre los alegados diarios Goebbels como evidencia del Holocausto. Weber dijo que la autenticidad de al menos algunos pasajes (especialmente la entrada del 27 de marzo de 1942) era altamente dudosa debido a las contradicciones con otras entradas en los diarios y xon otros documentos alemanes, y que los deberes de Goebbels como ministro de Propaganda y Gauleiter de Berlín no le hubieran dado conocimiento de primera mano sobre cualquier programa secreto de asesinato en masa de judíos. (Weber citado por R. Faurisson, 3 de abril de 2009).

Después de convertirse en Director del IHR en 1995, Weber comenzó gradualmente a dirigir el Instituto lejos de su razón de ser del Revisionismo del Holocausto. En enero de 2009 publicó un ensayo en el que presentaba varias excusas de por qué el RSI ya no debía centrarse en desacreditar el Holocausto (y también profesaba creencia en pasajes de los Diarios de Goebbels que había desacreditado bajo juramento en 1988). Él alegó que el Holocausto sucedió hace tanto tiempo que el interés había disminuido y ya no era relevante. Dijo que los materiales antisionistas se vendían mejor que los materiales revisionistas del Holocausto. También afirmó que el revisionismo del Holocausto no era útil para combatir "el poder judío-sionista".

Sin embargo, en vez de limitarse a acomodar la demanda de materiales antisionistas, Weber empezó a rechazar el revisionismo del Holocausto, que, como director del RSI, no tenía derecho a hacer. Pero siguió hablando y escribiendo sobre otros temas históricos contemporáneos con el presunto Holocausto, lo que demuestra la insinceridad de su excusa de que el Holocausto fue hace mucho tiempo para ser de interés. En una extensa entrevista con Jim Rizoli en 2016, Mark Weber no sólo no admite las conclusiones de Faurisson, sino que evita admitir que alguna vez respaldó las conclusiones de Faurisson e incluso pretende que no tuvo conocimiento con Ernst Zündel antes del juicio de 1988.

¿Qué causó la deserción de Weber? Hay dos influencias que se conocen.

Weber experimentó una gran decepción a raíz de los juicios contra Ernst Zündel, en los que Weber había dado testimonio. Como amigo de Weber durante ese período, Faurisson observa:
“Todavía en 1988, Weber era al parecer un revisionista. Fue en esa calidad que dio testimonio bajo juramento como perito en el juicio de Zündel en Toronto. Sin embargo, en los años que siguieron, ante las crecientes dificultades con que tropezaba el revisionismo, me pareció que se desanimaba...” R Faurisson, 3 de abril de 2009]
En la entrevista de 2016, Weber habla de cómo la judería organizada persiguió a Zündel a través de otras vías después de haberlos golpeado en los “False News Trials”, usando la palabra "atónito" varias veces para describir cómo se sentía al respecto. Los testigos más notables de Zündel, Fred Leuchter y David Irving, quedaron con su carrera arruinada, y estos ejemplos muy probablemente también hicieron una impresión en Weber. Este parece ser el motivo del retiro de Mark Weber.

Sin embargo, la forma en que Weber se retiró del revisionismo del Holocausto fue influenciada por David Irving. Weber adoptó la posición de Irving de que el Holocausto había ocurrido, principalmente en los campamentos de Aktion Reinhardt, donde Fred Leuchter no había hecho ningún informe debido a que las presuntas instalaciones para el gas ya no existían. Weber le dice a Rizoli dos veces que su posición es esencialmente la misma que la de David Irving.

El relato actual de Weber sobre el Holocausto no tiene sentido y, al igual que el de Irving, no tiene base en evidencia física. Cuando Rizoli señala que los gases en los campos de Reinhardt se supone que se han hecho con diesel de escape y que esto es poco práctico, Weber dice que él lo sabe. Cuando Rizoli pregunta a Weber cómo piensa que los judíos fueron asesinados en esos campamentos, la respuesta de Weber es: “No lo sé”.

Mark Weber apoya una acusación de asesinato masivo en una escala enorme, sobre la cual no puede dar detalles. Para un historiador profesional que ha dedicado décadas centrándose en esa materia, esto es vergonzoso. Está a la par con el "estoy perdido" de Raúl Hilberg durante el primer juicio a Zundel en 1985. Mark Weber ha abandonado todo escepticismo para saltar a bordo del carro semi revisionista de David Irving.

A diferencia de Irving, sin embargo, Weber no aboga tanto por el semi-revisionismo como para excusarse de hablar del Holocausto: el revisionismo del Holocausto hace mucho tiempo llegó a su límite y no tiene nada más que decir. Esta parece ser la posición de Weber. Rizoli, sin embargo, requirió a Weber hablar sobre el Holocausto. Es por eso que Weber parecía tan desprevenido para responder incluso a las preguntas más básicas.

David Cole, el "revisionista judío".

Dos hechos importantes acerca de David Cole son que sus antecedentes lo disponen a ser hostil al revisionismo del Holocausto, y que sólo se involucró en el revisionismo del Holocausto en 1989, en un momento en que la causa parecía estar haciendo importantes progresos - después del Juicio a Zunde. de 1988 donde Fred Leuchter y David Irving dieron sus testimonios explosivos.

  Para 1989, varios  judíos antes que David Cole ya estaban haciendo concesiones al revisionismo. Cole menciona que fue influenciado en 1989 por el libro de Arno Mayer “¿Por qué los cielos no se oscurecieron?” (1988). En 1989, la Fundación Klarsfeld (judía y comunista) publicó el libro de Jean-Claude Pressac, “Auschwitz: Técnica y funcionamiento de las cámaras de gas”, que se suponía reafirmaba la facticidad de los gaseamientos, pero  donde se hacía evidente la ambigüedad de las pruebas. El libro hace  tantas concesiones al revisionismo que, Mark Weber escribió:
"El libro de Pressac en realidad refuerza la visión revisionista de la historia de exterminio de Auschwitz y, por extensión, de toda la leyenda del Holocausto".
A fines de 1989, Yehuda Bauer, de Yad Vashem, pidió que se redujera drásticamente el número de muertos oficiales en Auschwitz, de 4 millones a 1,6 millones. Un informe en el New York Times del 12 de noviembre de 1989 resume el motivo de Bauer:
Exagerando el número de muertos en Auschwitz, dijo, "sólo sería moler para los molinos de los negadores del Holocausto". 
"Pueden agregar, ya sabes", dijo. La cifra de cuatro millones, combinada con las muertes conocidas en otras partes, daría lugar a un número total de víctimas del Holocausto muy por encima de la cifra aproximada de seis millones que ha sido establecida por métodos diferentes, incluyendo una comparación de las estadísticas de población judía europea antes y después de la Guerra, dijo. [PAG. Steinfels, "Revisionism de Auschwitz: caso de un erudito israelí", NY Times, 12 de noviembre de 1989]
Isaac Lewin, profesor retirado de historia de la Universidad de Yeshiva, se opuso a la reducción de la muerte oficial de Auschwitz, confiando en la falsa confesión de Rudolf Hoess y en "eruditos de alto calibre académico" que tomaron esa confesión al valor nominal. Lewin, NY Times, 25 de noviembre de 1989). Bauer replicó:
¿Lewin no entiende que los negadores neonazis del Holocausto saben contar? [Y. Bauer, NY Times, 23 de diciembre de 1989]
Los revisionistas del Holocausto habían logrado un éxito tan impactante en las relaciones públicas con el Juicio de Zundel de 1988, que los judíos más racionales emprendieron el control de los daños, ajustando su mito sagrado para hacerlo menos descaradamente insostenible y haciéndose la revisión anticipadamente en lugar de esperar el ridículo y la pérdida de credibilidad para su grupo étnico.

¿Eso también fue parte de la motivación de David Cole? El momento de su entrada en la etapa revisionista sugiere que pudo haber sido. En su aparición en 1994 en el programa de Donahue, Cole dijo que había trabajado con los partidarios de la historia del Holocausto mucho más que con los revisionistas.
"Por favor, tenga claro que también he trabajado con investigadores del Holocausto al otro lado de este tema". (David Cole, Donahue, 14 de marzo de 1994)
¿De repente David Cole cambió su lealtad, o simplemente se dio cuenta, como Yehuda Bauer, de que había que hacer concesiones?
Esto último parece mucho más probable.

David Cole comenzó a atraer la atención generalizada como un revisionista del Holocausto en 1992. La primera mención de Cole en el sitio web del Institute for Historical Review se refiere a la interrupción violenta de una reunión en la UCLA, incluyendo un ataque físico a Cole y otros, por miembros de La Liga de Defensa Judía el 22 de enero de 1992. El 30 de abril de 1992, Cole apareció con Mark Weber en el Montel Williams Show. En septiembre de 1992, Cole hizo su famosa gira de video de Auschwitz. El 14 de marzo de 1994 Cole apareció con Bradley Smith en el programa de Donahue. El 20 de marzo de 1994 Cole fue uno de los cuatro revisionistas (el único judío, y con diferencia el más joven) incluido en un artículo de 60 minutos sobre el revisionismo del Holocausto.

David Cole estaba recibiendo mucha publicidad para alguien que sólo se había interesado en el revisionismo del Holocausto por un corto tiempo. ¿Cómo consiguió tanta atención tan rápidamente?

Es interesante, en este contexto, considerar una observación del "ex-judío" Gilad Atzmon, acerca de lo que él llama "disidencia judía por satélite". Cuando hay un "problema judío", observa Atzmon, es muy fácil para un judío pasar a hacerse cargo de la protesta de los no judíos, y así convertir una protesta contra los judíos en lo que constituye una oposición controlada. La razón por la cual esto es fácil para un judío de hacer es que nadie quiere estar en conflicto con los judíos e incurrir en todos los problemas que viene con eso. Para evitar todo ese problema, los no judíos permiten al judío hablar por ellos y convertirse en su líder. El resultado es que lo que comenzó como una queja contra los judíos se convierte en una disputa entre los judíos, con el resultado de esa disputa queda limitada a las posibilidades que son aceptables para los judíos. Atzmon incluso se refiere a David Cole como un ejemplo de este fenómeno.

El hecho de que algunos revisionistas del Holocausto estuvieran muy contentos de tener un judío de su parte para mitigar las críticas es claro, pero es igualmente claro que los medios de comunicación masivos estaban más dispuestos a expresar el revisionismo del Holocausto si un judío lo representaba. Debido a que David Cole era judío, fue capaz de obtener más publicidad y más simpatía, más rápido que los no judíos que habían estado trabajando en el mismo campo durante décadas.

Hoy, David Cole escribe para Mag de Taki. ¿Alguien cree que el Mag de Taki publicaría a David Cole, con sus conexiones con el revisionismo del Holocausto, si no fuera judío? Recientemente, algunos productores políticamente liberales de un podcast pidieron mi consejo sobre un revisionista del Holocausto que pudieran entrevistar. Cuando se mencionó a David Cole, les dije que no era un buen representante, pero mis protestas fueron inútiles y lo eligieron de todas formas, porque era judío y recibirían menos críticas.

Ahora, a favor de David Cole, es un buen presentador. Él sabe cómo hacer puntos relevantes de una manera concisa. Su video tour de Auschwitz tiene mejor sonido y un mejor ritmo que el video similar hecho por David McCalden unos años antes.

Sin embargo, es indiscutible que la identidad étnica de David Cole causó una exaltación automática y no totalmente merecida de su condición de representante del revisionismo del Holocausto.

Es tan claro que a David Cole le gusta exagerar su propia importancia.

En los últimos años Cole ha escrito: "Me siento en parte responsable del fetiche entre los revisionistas con respecto a la evidencia física". (Boletín del Instituto Adelaide, agosto de 2014) No, lo siento, David. El revisionismo siempre ha puesto su esfuerza en la superación de los documentos falsos y los falsos testimonios, y la manera más fuerte de hacerlo es con evidencia física. Es por eso que el profesor Faurisson visitó Auschwitz en la década de 1970, y el informe Leuchter fue encargado en 1988, todo antes del advenimiento del revisionista judío.

  Sobre el video de Cole Auschwitz, Greg Raven señaló:
“El principal valor de esta producción -que promete ser un "best-seller" revisionista- es la entrevista de Cole con un alto funcionario del Museo Estatal de Auschwitz, quien admite públicamente  que la "cámara de gas" de Auschwitz mostrada a cientos de miles de turistas anualmente es una reconstrucción de la posguerra, y así confirma un punto importante que los revisionistas han estado defendiendo durante años”. [GRAMO. Raven, JHR, marzo-abril de 1993].
Pero según Cole cuenta la historia, nadie había oído que Krema I era una "reconstrucción" antes de que, como judío hablando con un judío compañero, consiguió que Franciszek Piper lo admitiera. Pero fue Robert Faurisson quien descubrió los planos para las estructuras en 1975, y los funcionarios del museo de Auschwitz le dijeron ya en los años 70 que Krema I era una "reconstrucción". Cole sin embargo pudo conseguir mucha más publicidad cuando tomó el crédito por el descubrimiento de Faurisson, algo que Faurisson nunca consiguió.

Faurisson el experto y Cole el “upstart”, sin embargo, tomaron diferentes actitudes hacia esta revelación. Mientras Cole aceptaba que Krema I era una "reconstrucción", Faurisson había rechazado esa palabra e instado el uso de la palabra falsificación, ya que una "reconstrucción" de una supuesta cámara de gas que nunca fue una cámara de gas no es una reconstrucción. Faurisson criticó la negligencia de Cole al permitir que Piper se saliera con esa tergiversación.

La exageración de Cole en cuanto a su importancia como revisionista puede verse como mero egoísmo, o puede verse, de acuerdo con la observación de Atzmon, como poner un rostro judío -y consecuentemente las limitaciones judías- en la máxima medida posible en lo que había sido una crítica haci los judíos y hacia su fraude judío.

Atzmon opina que Cole no es "un conspirador", pero que sí es cierto que Cole ha sido un poco de dos caras.

Cole por su propia admisión no siempre ha sido completamente honesto. Cuando Cole se dirigió a la conferencia del IHR después de su aparición en 1994 en Donahue, empezó haciendo un  mea culpa por haber repudiado y denunciado a Ernst Zündel durante el show de Donahue. Cole dijo que había perdido momentáneamente su integridad cuando dijo eso. Seguramente este lapso de integridad no fue un evento único para Cole, sin embargo, porque en su libro Republican Party Animal vuelve a hablar de Ernst Zündel, e incluso de los revisionistas en general - la gente a la que se dirigía en esa conferencia - de una manera muy despectiva .

Discutir el Holocausto como tal siempre estaba fuera de la mesa para David Cole, porque negar el Holocausto sería algo terrible. Cole aplica la etiqueta de Negador del Holocausto a hombres como Faurisson que han llegado legítimamente a la conclusión de que el Holocausto es esencialmente una historia falsa. Los "Negadores del Holocausto" son reprensibles. Cole dice en su libro:
“La verdad es que no he negado el Holocausto, ni tampoco he esparcido el odio (excepto cuando me refiero a los nazis, a quienes realmente odio)”. [Citado por F. Töben, Boletín del Instituto Adelaide, agosto de 2014]
Por lo tanto, parece que la participación de David Cole en el revisionismo del Holocausto fue siempre una cuestión de control de daños judío.

La retórica semi-revisionista es una retórica de la ofuscación.

El portavoz pro Holocausto en ese show de 1994 Donahue, Michael Shermer, era en realidad un amigo de Cole, y fue capaz de entrar en el programa debido a esta conexión. Según Cole, Shermer y el habían coordinado una actuación porque no era experto en el Holocausto.  De hecho, el Centro Simón Wiesenthal dijo que Shermer no había dado buenas respuestas en el programa.

Sabiendo que Shermer estaba faroleando, es interesante observar qué tipo de argumentos él utilizó. Shermer afirma que no hay carga de la prueba en los acusadores para demostrar que sus acusaciones son verdaderas:
"La carga de la prueba no está en nosotros para demostrar que el Holocausto ocurrió. Eso ha estado sucediendo durante cincuenta años. Lo hemos establecido. La carga de la prueba está en ellos para demostrar que no sucedió".(Donahue, 14 de marzo de 1994, 17: 09-17: 27)
Por lo tanto, el Holocausto debe creerse incluso si se admite que no hay pruebas de ello. Shermer dice varias veces de diferentes maneras:
"Que la ausencia de evidencia no es evidencia de la ausencia de que algo sucedió" (Donahue, 14 de marzo de 1994, 18: 47-18: 52)
David Cole denunció más tarde la actuación de Shermer en la ocasión, pero el tipo de retórica que Shermer usó en ese programa de Donahue en 1994 - cuando sabemos que estaba haciendo faroles - es el tipo de retórica que David Cole y los otros Semi-Revisionistas usan hoy.

Es decir que los semi-revisionistas ponen la carga de la prueba sobre los escépticos y dan la presunción de verdad al Holocausto. Lo hacen de manera muy visible cuando deciden que la ausencia total de pruebas físicas de gases en los campamentos de Aktion Reinhardt no es un problema. Hacen esto cuando deliberadamente interpretan documentos como el Telegrama Hoefle de tal manera que los hacen apoyar la narrativa del Holocausto. Y lo hacen cuando ignoran la lección de 1988 (una lección ya enseñada por Rassinier), que en los testimonios de "supervivientes del Holocausto" y las confesiones extraídas de hombres bajo custodia angloamericana, ya sea Rudolf Hoess o Walter Bruns, no se pueden confiar.

Los revisionistas del Holocausto, por el contrario, toman la posición de que muchas acusaciones hechas contra Alemania derrotada en 1945 se hicieron apresuradamente con un motivo propagandístico y nunca fueron adecuadamente probadas. Tampoco las acusaciones se hacen más creíbles simplemente porque se han repetido durante muchas décadas.

Por lo tanto, los semi-revisionistas comparten la presunción holocaustiana acerca de dónde corresponde la carga de la prueba y tienen en común con los revisionistas sólo que aceptan el Informe Leuchter.

David Cole se identifica a sí mismo, Mark Weber y David Irving como los verdaderos representantes del revisionismo del Holocausto, simplemente porque se les ha otorgado la mayor notoriedad en los Estados Unidos. Lo que vemos, sin embargo, es que estos son los hombres que han abandonado el revisionismo: en el caso de Irving por motivos pecuniarios, en el caso de Weber aparentemente por temor o desesperación, y en el caso de Cole parece que nunca fue tan revisionista sino más bien un judío controlador de daños.. ¿No es interesante cómo las personalidades dentro del revisionismo más adeptas a la publicidad se han convertido en las de menos principios?

A pesar de todo esto, sin embargo, uno no debe estar demasiado irritado con David Cole. En su ensayo "La negación está muerta", después de denunciar a los que dicen que no hubo asesinatos masivos de judíos, Cole escribió:
“Ah, Auschwitz. Sí, aquí es donde todavía tenemos un problema. Auschwitz es la razón por la cual es poco probable que Irving, Weber y yo sean invitados al cotillón de otoño del Centro Simon Wiesenthal. [...] Para mí, la evidencia simplemente no está ahí, y la evidencia que sí existe pide salir a flote”.
Al defender el Semi-Revisionismo en las páginas de una publicación relativamente corriente como el Mag de Taki, Cole ha dado al Revisionismo del Holocausto los proverbiales dos pasos adelante y un paso atrás. Aun cuando se burla del sincero revisionismo del Holocausto, ha ayudado a acercar a la corriente principal a la posición revisionista.



[1] Hadding Scott es una personalidad de medios alternativos, conocida por sus trabajos en Internet relacionados principalmente con el nacionalsocialismo. Desde 2002, ha operado el canal de Undernet # nacional-socialismo. A principios de 2003 fue autor de una serie de seis programas American Dissident Voices (ADV) que se oponen a la invasión de Irak . Hadding mantiene varios  blogs nacionalsocialistas. Ha traducido al inglés el manifiesto económico de Gottfried Feder. Scott ha tenido una pelea de larga data con Harold Covington y es autor de varios artículos importantes que desacreditan la campaña de difamación de Covington contra el fundador de la Iglesia del Creador Ben Klassen y otros. Hadding Scott es un fuerte partidario del legado del Dr. William Luther Pierce.


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